Fraude en facturas de proveedores: una amenaza silenciosa
El pasado 11 de agosto, en el marco del #TallerCCS organizados por la Cámara de Comercio de Santiago, Alejandro Marín, Gerente Comercial de Artikos, presentó un análisis detallado sobre los fraudes asociados a la facturación electrónica en Chile: cómo operan, cómo han evolucionado y qué controles deberían tener las grandes empresas para prevenirlos. En esta nota compartimos los principales contenidos de esa presentación.
Un aporte que también abrió una brecha
Chile fue uno de los países pioneros en facturación electrónica. El sistema de Documentos Tributarios Electrónicos (DTE) nació con el objetivo de reducir la evasión de IVA, reemplazando un proceso manual de difícil control por uno digital con mayor trazabilidad. Y los resultados han sido contundentes: ahorro de costos directos y logísticos, aceleración de procesos internos, mayor eficiencia tributaria y simplificación del proceso de cesión de facturas, lo que ha abierto oportunidades de financiamiento para miles de empresas.
Sin embargo, esa misma digitalización (especialmente la simplificación del proceso de cesión) también generó brechas que hoy están siendo explotadas para cometer fraudes. Lo que comenzó como casos aislados se ha convertido en una amenaza creciente, cada vez más sofisticada, que afecta a grandes corporaciones en Chile.
Cómo opera el fraude: tres modelos en evolución
Lo que Artikos ha observado en su experiencia con grandes empresas es que el riesgo delictivo se ha concentrado en la falsificación ideológica de DTE: documentos tributarios que son reales (existen en el SII), pero que corresponden a servicios o productos que nunca se entregaron. El objetivo final siempre es el mismo: crear una factura falsa, lograr que se acepte y venderla a una empresa de factoring para obtener los recursos.
Lo que ha cambiado con los años es la sofisticación del mecanismo para lograr que esas facturas se acepten.
Modelo 1: Apostar a la falta de control. Es el esquema más antiguo, donde se crean empresas ficticias que emiten facturas a nombre de grandes corporaciones con buena calificación crediticia. Esas facturas nunca llegan por la casilla de intercambio del receptor, y si la empresa no tiene un sistema de conciliación automática que detecte los documentos faltantes, al octavo día la factura se acepta tácitamente por ley. Una vez aceptada, pasa a ser un título con mérito ejecutivo y se vende al factoring.
Modelo 2: Colusión interna. A medida que las empresas fueron mejorando sus controles, la aceptación tácita se hizo más difícil. La evolución fue involucrar a un funcionario interno que, de forma coludida, valida facturas por servicios que nunca se prestaron. Ya no es un descontrol: es una acción deliberada desde adentro.
Modelo 3: Robo de claves tributarias. Es el esquema más sofisticado y el que más ha crecido desde 2023. Los delincuentes capturan las claves del SII de ejecutivos que tienen permisos para aceptar facturas, mediante phishing o ingeniería social. Con esas claves, ingresan directamente al SII y aceptan las facturas falsas de forma inmediata, sin esperar plazos ni depender de controles internos. Una factura que no tenía ningún valor pasa en minutos a ser un título ejecutivo cobrable.
Un mercado que incentiva el fraude
La presentación también destacó factores de mercado que facilitan este tipo de delitos. El sector de factoring se ha vuelto muy competitivo: han aparecido actores nuevos, más allá de los bancos tradicionales, con mayor velocidad para adquirir facturas. Esa presión competitiva reduce los controles y aumenta la disposición a comprar documentos aprobados sin mayor validación. Si una factura está aceptada por una empresa de buena calificación crediticia, el incentivo para adquirirla es muy alto, y es exactamente lo que los delincuentes explotan.
La tendencia post-pandemia ha sido de crecimiento sostenido en este tipo de fraudes, con esquemas cada vez más sofisticados. La proyección es que los controles reactivos ya no son suficientes: las empresas necesitan controles integrados en tiempo real, porque las operaciones fraudulentas se ejecutan en plazos muy cortos.
El modelo de prevención de Artikos: cuatro pilares de control
Frente a este panorama, Artikos ha desarrollado lo que denomina un escudo de prevención digital con cuatro pilares de control que operan de forma integrada:
1. Control de documentos no recibidos. El sistema realiza una cuadratura permanente entre el Registro de Compras del SII y la casilla de intercambio de la empresa. Cuando detecta documentos que existen en el SII pero que nunca fueron enviados al receptor, activa un proceso automático: primero notifica al proveedor para darle la oportunidad de corregir (puede ser un error involuntario), y si el proveedor no reacciona en un plazo definido, aplica una regla de rechazo automático en el SII que elimina el riesgo. Todo sin intervención manual.
2. Control de cesiones a factoring. Artikos mantiene una actualización permanente de todos los documentos cedidos a empresas de factoring, con trazabilidad completa de cada cesión, incluyendo múltiples cesiones sucesivas. Cuando una factura es rechazada o tiene una nota de crédito asociada, el sistema notifica automáticamente al factoring, evitando que se cobre un documento que ya no es válido. Además, antes de ejecutar una nómina de pago, se valida en línea con el SII quién es el propietario actual de cada factura, asegurando que el pago se dirija al destinatario correcto.
3. Control de proveedores primerizos. Muchos de los fraudes detectados involucran proveedores que nunca han trabajado con la empresa mandante. El sistema identifica automáticamente cuando una factura proviene de un proveedor desconocido y levanta alertas para revisión antes de que el documento avance en el flujo de pago.
4. Control de aceptaciones directas en el SII. Para prevenir el modelo de robo de claves tributarias, el sistema monitorea las aceptaciones que se realizan directamente en el SII y las contrasta con el flujo interno de aprobación de la empresa. Si un documento fue aceptado en el SII pero no pasó por el proceso de validación interno, se genera una alerta inmediata.
Estos cuatro pilares no operan de forma aislada. Convergen y se complementan entre sí, generando un modelo de prevención integrado que busca cerrar las brechas antes de que se conviertan en pérdidas.
El control como ventaja competitiva
El webinar dejó una conclusión clara: el fraude en facturas de proveedores no es un riesgo teórico ni un problema de otros. Es una amenaza concreta, creciente y cada vez más sofisticada que afecta a grandes empresas en Chile.
Las empresas que implementan controles integrados y en tiempo real no solo se protegen contra pérdidas financieras. Protegen su reputación, su relación con proveedores y su continuidad operacional.


